EL Pueblo Legislador defiende la Ley de Arrendamiento de Vivienda, la derecha apátrida (MUD) no podrá cambiarla. - RED METROPOLITANA DE INQUILINOS - EL Pueblo Legislador defiende la Ley de Arrendamiento de Vivienda, la derecha apátrida (MUD) no podrá cambiarla.

sábado, 24 de febrero de 2007

BALANCE HISTÓRICO DEL MOVIMIENTO DE INQUILINOS.

  • Leído el Sábado 24 de Febrero 2007, en el acto Conmemorativo del “Día del Inquilino”
Presentamos ante ustedes el balance histórico del Movimiento de Inquilinos en Venezuela hoy llamado Red Metropolitana de Inquilinos al cumplirse el primer año y un día, del momento en que se dio, firmó y selló (23 de Febrero de 2006) el Acuerdo del Cabildo del Distrito Metropolitano de Caracas Nº 013-2006, el cual declaró de Utilidad Pública e Interés Social, el Proyecto “Dotación de Vivienda para las Familias que habitan en condición de Arrendatarios en inmuebles ubicados en el Área Metropolitana de Caracas”, hasta ahora imposibilitadas para acceder a la propiedad de esos inmuebles, con la recomendación expresa de que se dicte el correspondiente Decreto de Expropiación de conformidad con la Ley de Expropiación por Causa de Utilidad Pública o Social.

Hacemos este balance en la Plaza de los Símbolos de la Parroquia San Pedro del Municipio Libertador, por cuanto fue en esta Plaza en que durante la Sesión Extraordinaria del Cabildo, su Presidente Dr. Juan Barreto, su Vicepresidente Neptalí García y su Secretario Aníbal Lizardo, emitieron dicho Acuerdo.

Es por ello que hemos convocado conjuntamente con todos los Inquilinos del Área Metropolitana de Caracas, a quienes emitieron dicho Acuerdo y las posteriores medidas de Expropiación, a compartir con nosotros la realización de este balance, pero fundamentalmente para que tanto el Cabildo Metropolitano de Caracas así como otros Concejales Municipales, y las demás Instituciones de los cuatro poderes del Estado, (Vice Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, Ministerio del Poder Popular para la Vivienda y Hábitat, Ministerios del Poder Popular para la Producción y el Comercio y del Poder Popular de Infraestructura; la Asamblea Nacional; La Defensoría del Pueblo y a la Magistratura ) conozcan el balance que nosotros los propios Inquilinos estamos haciendo de manera independiente, como parte de la Explosión Revolucionaria del Poder Popular, de uno de los cinco motores que ya están encendidos en nuestro país , en función de la transformación hacia el Socialismo del Siglo XXI.

Porque como de todos es conocido, este balance se enmarca históricamente en un proceso de transformación social al cual todos los Venezolanos estamos invitados a participar protagónicamente, en el proceso de transformación hacia una sociedad socialista, cuyos perfiles están siendo discutidos y que nosotros como inquilinos necesitamos pronunciarnos clarificando nuestras propias metas, como parte de las luchas de los distintos sectores del pueblo que, ampliamente mayoritario, estamos exigiendo participación y soluciones de fondo a nuestros problemas.

Y finalmente este balance se realiza en el momento en que el primer motor, la realización de Leyes Habilitantes, estimula la creatividad de todos los sectores y arrecian la celeridad para acometer medidas de emergencia en el camino de las grandes transformaciones, durante las cuales siempre existirán las grandes masas populares desposeídas que la apoyan y los férreos, minúsculos y poderosos sectores económicos, con sus diversos tentáculos, que se le oponen.

Lógicamente todas estas circunstancias tienen sus antecedentes y raíces históricas, necesarias de examinar para evaluar los logros y errores, los aliados y enemigos en nuestras luchas, las debilidades y las propias fuerzas de nuestro movimiento, pero ante todo clarificar nuestras metas y propuestas conjuntamente con las formas de organización, movilización y difusión para lograrlas; en un camino que permita deslindarnos de las influencias negativas y divisionistas en nuestro seno o provenientes de círculos burocráticos, que le hacen el juego indirecta o directamente, inconciente o interesadamente a quienes siempre nos han explotado: los Latifundistas de Concreto; que no son otros, que las distintas agrupaciones de los que aparecen como dueños de inmuebles urbanos, que permanentemente ven crecer el monto de la valoración de “sus inmuebles” como maná de la tierra, proporcionada por la mano de su “dios eterno” el capitalismo con su plusvalía, dispensador de las distintas formas de renta del suelo, que ellos llaman “el sudor de su frente”.

Con estos parámetros diseñados por (inquilinos) quienes dirigimos la Red Metropolitana de Inquilinos, participemos todos en la realización de este balance. Por eso, después de esta corta intervención los estimulamos a ustedes a expresarse verbal o por escrito, ahora o después, en función de enriquecerlo y completarlo; pero sobre todo para que todos juntos, definamos lo más democráticamente posible, el camino, las metas y las formas de organización y movilización para conquistarlas. LOS DERECHOS NO SE MENDIGAN, NO SE RUEGAN, NI MUCHO MENOS SE SUPLICAN. SIMPLEMENTE SE CONQUISTAN COMO YA LO HAN DEMOSTRADO LAS VICTORIAS DE LAS GRANDES MASAS POPULARES, conocidas a través de la historia de la humanidad.

Comencemos pues, a hacer este balance histórico del movimiento de los arrendatarios conocidos hoy como inquilinos. La lucha de los arrendatarios se remonta a la lucha de nuestros pueblos indígenas que habiendo sido violentamente desposeídos, desplazados, y casi aniquilados, por el “derecho” conferido por la Bula Papal a los invasores españoles, fueron convertidos junto con las diversas mezclas genéticas, producto del mestizaje descendiente, en poseedores precarios a través de amañadas formas jurídicas, por los leguleyos de turno, y obligados a aportar una parte creciente de su producción, (que conspiraba con su propia posibilidad de subsistencia) a unos pocos conquistadores españoles y sus descendientes, a quienes le confirieron el sagrado, divino y natural derecho de propiedad.

HONOR A NUESTROS INDÍGENAS VIOLENTAMENTE EXPROPIADOS POR LOS INVASORES ESPAÑOLES

La guerra de independencia, lejos de hacer verdadera justicia social en el reparto de las tierras y a pesar de las distintas proclamas del Libertador, de redención social a las clases desposeídas que participaron en las luchas libertarias y cuyo aporte fue decisivo para la victoria frente al ejército español; se convirtió en una gran frustración de ellas, para ser sometidas de nuevo como arrendatarias y/o peones de hacienda de unos pocos venezolanos que lograron amañadamente y por la fuerza, nuevos títulos de sagrada y divina propiedad de grandes extensiones de tierra de vocación y producción agropecuaria, y en muchos casos únicamente engordadas por los grandes latifundistas del Campo, llegando incluso, a la larga, a expropiar progresivamente a nuestros aborígenes que habían recibido derechos de propiedad común de “cuatro leguas alrededor de la plaza mayor”, en muchas zonas del país, conferidos por la “Corona Española”, como producto de las luchas de los indígenas y gestionadas por algunos representantes del clero, consecuentes con la masa violentamente expropiada.

HONOR A NUESTROS INDÍGENAS, NEGROS, MULATOS Y MESTIZOS, CAMPESINOS, VIOLENTAMENTE EXPROPIADOS Y SOMETIDOS POR LOS USUFRUCTADORES DE LA GUERRA DE INDEPENDENCIA

La impronta capitalista del siglo pasado, estimulada en nuestro país por el inicio y desarrollo de la explotación petrolera, acompañada de tímidos y dependientes avances industriales y grandes corporaciones constructoras, inmobiliarias, comerciales y financieras, sustentadas en su gran mayoría con la apropiación fraudulenta de la Renta Petrolera y del excedente producido por el trabajador; condujeron a una enorme concentración de la población en grandes urbes.

Estas concentraciones se produjeron, primero en torno a los campos petroleros que fueron reduciendo progresivamente su capacidad de empleo y luego mayormente hacia la región capital y otras ciudades, produciéndose de esta manera una concentración poblacional de las masas campesinas desposeídas y expropiadas violentamente del campo, hacia las grandes ciudades, convertidas junto con sus descendencias ahora, en trabajadores industriales, comerciales y bancarios, entregando de nuevo una buena parte de su trabajo a los que usando todos los mecanismos del poder político, económico, social y jurídico y las propias leyes del Capital, aparecen como propietarios de los grandes medios de producción.

Otra parte de esta población expropiada masivamente, constituyó el inicio del desarrollo de los empleados públicos del Estado Capitalista. Los no ocupados han venido constituyendo el gran cinturón de miseria de nuestros barrios, así como los trabajadores por cuenta propia de diferentes niveles, cuya magnitud ha crecido continuamente. La Clase Capitalista ha tenido de sobra, grandes reservas de empleo para mantener los salarios a los niveles más bajos posibles, apropiándose cada vez más de una parte creciente del trabajo de la clase obrera y ha desarrollado los más férreos tentáculos para absorber una creciente parte de la renta petrolera a su favor. Las leyes del Capitalismo se mantienen con altibajos de medios aparentemente pacíficos acompañados de períodos violentos, para imponer una mayor concentración de las riquezas en unos pocos y ampliar crecientemente la población desposeída.

Las tierras urbanas del Valle de Caracas, otrora espacios de tránsito y porqué no decirlo de pugnas de nuestros aborígenes, pero sobretodo de aguerridas luchas de resistencia frente a los invasores españoles, dirigidas por los Caciques Guacaipuro, Baruta, Chacao, Catia, Naiquatá, y muchos otros conocidos o menos conocidos; se convirtieron progresivamente en la gran metrópolis regida por las leyes del Capitalismo, en donde el suelo proporcionaba a su conquistador, heredero o incluso comprador, una renta capitalista determinada y creciente, aún sin tener ningún uso. Latifundista Urbano.

Los anteriores “amos del valle” con actividades hacendísticas y de producción agropecuaria, se reprodujeron de distinta manera para dar origen a los amos y usufructadores de la gran ciudad de Caracas y sus alrededores, cambiando el uso de las tierras en grandes construcciones comerciales, Bancarias, Urbanísticas (casas y edificios de vivienda para sectores diversos) y de Transporte; públicas y privadas, atraídas por la magnitud de la Renta que proporcionaban las “leyes del Mercado Capitalista” imponiendo, con corruptelas variadas, las formas de apoyo del Estado a ese crecimiento rentístico. He allí el origen de los latifundistas de concreto.

Y regidos por esas cuotas rentísticas, observamos que las corporaciones urbanísticas han orientado sus brújulas constructivas y acaparamiento monopolístico a desarrollar grandes Centros Comerciales, convirtiendo en cada uno de los municipios, las otroras casas de vivienda en casas de uso comerciales, y comprando y monopolizando gran número de edificaciones de vivienda para convertirlas en edificios comerciales, de oficinas o de estacionamiento, dado el gran crecimiento del uso de vehículos de uso individuales que lo están requiriendo. La batalla de las construcciones de concreto la están perdiendo los usos habitacionales en beneficio de los otros usos, que suministran más renta del suelo a sus Corporaciones constructoras e inmobiliarias. Grandes masas poblacionales han sido expropiadas en nuestra capital, por “Causa de Utilidad Pública” par el beneficio capitalista y rentístico, con resistencias variadas de sus pobladores, que no han suscitado el escándalo comunicacional de los medios que los propios capitalistas y Latifundistas de concreto poseen.

Los latifundistas de concreto, que asumen la forma de propietarios de edificaciones y casas de alquiler, con sus agencias inmobiliarias y asociaciones de propietarios, conducidos por esas tendencias que se le imponen férreamente a todos ellos sin distingos personales, no se quedan atrás.

Y así compran o imponen Ministros, direcciones de inquilinatos, concejales, alcaldes, legisladores, abogados, Jueces y demás funcionarios públicos, y hasta a algunos inquilinos o sus directivas o asociaciones regionales de los mismos; para acometer impunemente contra los arrendatarios, transformando apartamentos y áreas comunes (estacionamientos, salas de fiesta, terrazas, sótanos, apartamentos de los conserjes) de sus edificios en uno, dos o tres apartamentos, en oficinas, galpones, estacionamientos privados, y pare de usted de contar en la saña patológica representativa de la avaricia del propietario. Aspira a que su “Dios Dinero”, al cual se le arrodilla y reza por su salud diariamente, lo lleve a las santas esferas del Cielo.

A esta tendencia desaforada, se le une los crecientes niveles de renta del suelo capitalista, con la cual siempre sueña e impone con la venia del Estado. Cada cierto tiempo una buena parte de los “propietarios” ven incrementarse sus ingresos mensuales y anuales, sin gastar un ápice de su sudor, por las nuevas regulaciones que logran a través de las instituciones del Estado. Y cada cierto tiempo una buena parte de la población inquilinaria, se ve obligada a entregar la vivienda alquilada por no poder cancelar los nuevos cánones de arrendamiento. O sencillamente son desalojados. Sus salarios familiares no han crecido como crecieron los cánones de arrendamientos.

Sin embargo la avaricia y la demostración de poder inmobiliario de los propietarios es tan grande que muchos violan las regulaciones propias del Estado a su servicio, y desarrollan tracalerías diversas amparadas por su impunidad jurídica y la debilidad de los inquilinos individuales. Léase, imposición de cánones fuera de los reglamentados, cobros anuales por adelantado, traspasos millonarios, incumplimiento de la responsabilidad de mantenimiento de la edificación, no cancelación de impuestos municipales o estadales, que en la mayoría de las casos conduce a precarias condiciones de habitabilidad del edificio, o aportes de los inquilinos en su apartamento arrendado, o áreas comunes, etc.

En nuestro país y a partir de los años de Gobierno del Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, se han desarrollado tres grandes situaciones que nos competen a los Arrendatarios:

1.- Durante las anteriores leyes habilitantes (Noviembre de 1999), se aprobó por imposición de los propietarios, con el aval de asociaciones de inquilinos fantasmas, y al amparo de la moribunda, la Ley de Arrendamiento Inmobiliarios firmada por el Presidente encargado Ignacio Arcaya, que no sólo derogó medidas anteriores a favor de los inquilinos, sino que reduciendo a dos años los períodos de regulación, permitió tanto los usureros aumentos de alquileres del año 2001 (350 a 600% de aumento) como la incorporación de diversos artículos en la Ley ( ) que han facilitado los grandes abusos y arbitrariedades de los propietarios y le han proporcionado mayor celeridad en los procesos de desalojo de los años recientes, los cuales se están agudizando en los actuales momentos. Más del 40 % de los inquilinos fueron desalojados a partir de ese decreto.

2.- Como contrapartida a ese contrabando de los capitalistas en las leyes habilitantes, el Presidente Hugo Chávez declaró el alquiler de vivienda como bienes y servicios de primera necesidad (06-02-03) y luego dos de sus ministros decretaron a partir del 08 de abril del mismo año la congelación de alquileres con los cánones del 30 de noviembre de 2002, la cual se ha mantenido y tiene una vigencia hasta mayo de 2007. Esta oportuna y certera decisión gubernamental en beneficio de los inquilinos ha permitido reducir ampliamente posibles desalojos masivos, generando en nosotros una especie de inquilinos sobrevivientes, por cuanto no se han desarrollado incrementos en los años 2003, 2005 y 2007. Si esto hubiese sucedido no lo tuviéramos contando como inquilinos.

3.- A pesar de esa medida, la circunstancia crítica de los inquilinos, mencionadas anteriormente y el arrecio de las medidas arbitrarias de los dueños, luego de las medidas de congelamiento, hizo que los mismos arrendatarios se pronunciaran en Septiembre de 2005 en la Plaza de los Símbolos, exigiéndole al Cabildo Metropolitano de Caracas como representantes electos del pueblo, soluciones a la difícil situación inquilinaria. De allí surge el Decreto del Cabildo Metropolitano de Caracas 013-2006, como una repuesta al clamor de los Inquilinos, que hoy estamos balanceando su desarrollo, en el año 2006 y en lo que va del 2007.

La permanencia más o menos estable de la masa de inquilinos, a partir del decreto de congelamiento de alquileres y a pesar de los continuos despojos, ha permitido no sólo que la divulgación del Acuerdo a través de diversos medios, por parte de los propios inquilinos y de varios voceros de la Alcaldía Metropolitana de Caracas, y el hecho que hasta ahora se hayan afectado unos 200 edificios, de los 2000 edificios de apartamentos que pudieran ser sujetos a la medida de Expropiación, o mejor: de rescate de la propiedad de un inmueble que ya se ha pagado con creces su costo; nos ha permitido comenzar a desarrollar un movimiento autónomo de Inquilinos que hoy viene siendo respetado por su avance organizativo, conciente y de movilización y que actualmente está elaborando conjuntamente con la Comisión de la Asamblea Nacional, presidida por el Legislador Carlos Dugarte, y con la participación de miembros del Área de Estudios Jurídicos de la U.B.V. solicitudes de nulidad de la Ley de Arrendamientos Inmobiliarios y avances hacia una nueva ley que entre otras cosas derogue el sistema inquilinario, comodato y demás formas de explotación inquilinaria.

Por ello esta vez los inquilinos organizados y movilizados combativamente, bajo planificación de corto, mediano y largo plazo, como parte de la Explosión del Poder Popular, conquistaremos el derecho a una vivienda digna y rechazaremos combativamente cualquier medida de desalojo hasta alcanzar las medidas de inamovilidad inquilinaria como la que se acaba de aprobar por un Juez de Brasil (por el lapso de 60 días), esperando que nuestros legisladores aprueben medidas de más largo alcance. La continua violación a los derechos humanos y a la vivienda, acometidos durante las medidas de desalojo viene causando grandes tensiones en nuestros grupos familiares lo cual ha generando infartos y demás complicaciones psíquicas, emocionales y físicas, particularmente en las personas de mayor edad, siendo este sector, un alto componente de los inquilinos.

También es necesario señalar nuestro interés en unificar esfuerzos con otros sectores de la Población Metropolitana y por qué no de la población obrera y campesina para desarrollar acciones conjunta que fortalezcan nuestras luchas comunes. El camino de la conquista del Socialismo del Siglo XXI, necesariamente tiene que hermanarnos en ese objetivo. Para el próximo sábado tenemos un acto conjunto dentro de nuestra participación en la Campaña DESALOJO CERO, conjuntamente con los Comité de Tierra Urbana, los Pioneros y el Movimiento de Conserjes, al cual invitamos.

Finalmente queremos decir que en los actuales momentos estamos en conversaciones con las distintas instituciones de la Alcaldía Metropolitana de Caracas que nos ha ofrecido propuestas concretas que analizaremos a partir de la próxima semana. Estas y otras propuestas e informaciones particulares se discutirán efectivamente a partir del próximo lunes en el piso 9 de la Universidad Bolivariana de Venezuela, sede actual de la Red Metropolitana de Inquilinos. Por ahora continuemos haciendo el Balance histórico y evaluando nuestro porvenir de luchas y conquistas, sobre todo, la manera de organizarnos, movilizarnos y solidarizarnos con nosotros mismos y con el resto de sectores sociales que constituimos conjuntamente la Explosión del Poder Popular para la conquista del Socialismo del Siglo XXI.

1 comentario:

LA INQUILINA dijo...

BUENAS TARDES, MUY INTEREZANTE LA CARTA QUE LEYERON EN LA PLAZA LOS SIMBOLOS, QUIESIERA QUE SE SIGAN DANDO ESTAS CONVOCATORIAS MAS SEGUIDO, PARA QUE VEAN QUE SOMO MUCHOS LAS PERSONAS QUE TENEMOS LA MISMA PROBLEMÁTICA, GRACIAS A TODOS LOS QUE ESTAMOS EN ESTE MOVIMIENTO LA RED METROPOLITANA DE INQUILINOS,ADELANTE COMPAÑEROS. LO LOGRAREMOS PRONTO.

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